Lo importante es el día a día

Tengo tres hijos maravillosos. Sin duda son lo más importante de mi vida. Estos días estamos todos en casa, disfrutando de la convivencia, compartiendo nuestro tiempo… Hablamos y revivimos cantidad de recuerdos de su infancia que los han marcado y que cuando los estás viviendo no tienes la conciencia de que serán tan importantes… Esas frases que el abuelo repetía o ese cola-cao frio batido que sabía a gloria cuando lo tomaban con todos sus primos las noches tan especiales de verano después de una jornada interminable de playa. De su padre inventando cualquier juego innovador, la colchoneta gigante, las margaritas locas, ir a pescar calamar por las noches al puerto de Raxo…Todo se resume en ESTAR CON ELLOS en compartir, en acompañar, en educar… Por eso quiero recuperar en mi espacio el artículo que escribí hace unos días para el II Plan de comunicación Mujer y Emprendimiento de Community of insurance.

Nunca es demasiado el tiempo dedicado a nuestros hijos y “Siempre es ahora mismo” (final de la película Boyhood).

El futuro de los hijos de la mujer trabajadora

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Escribir como a uno le gusta no es fácil, hace falta tiempo, un estado de serenidad y relajación que incite a la creatividad y además es importante tener el convencimiento de que tienes algo interesante que aportar. Es evidente que hay personas que tienen mejores aptitudes que otras para ello, en mi caso tienen que darse unas circunstancias concretas y sobre todo tiene que existir ese clic, esa frase, esa imagen, o ese conjunto de emociones que enciende el interruptor de las ideas.

Cuando me propusieron este artículo pensé que no tenía mucho más que aportar que lo que había escrito hace un año en Construyendo una nueva cultura empresarial y que dicho artículo reflejaba toda mi opinión al respeto en relación a este tema.

Y de repente apareció el clic, al leer en el periódico El País la siguiente noticia Una de cada tres jóvenes considera aceptable que su pareja la controle. No pretendo hablar aquí de violencia de género pero la noticia si me hizo reflexionar. Tendemos a asociar la sumisión femenina a otras sociedades, e incluso nos escandaliza, pero aquí también está aunque no requiera símbolos externos. Nos gusta pensar y así lo decimos que nuestra civilización defiende valores de progreso y equidad, pero no parece ser así para la tercera parte de las jóvenes.

Conviene no olvidar que la formación ética de una persona se va forjando a través de una serie de normas y valores que desde pequeña va interiorizando proporcionadas por el entorno en el que vive. Para recibirlas no basta con escucharlas, hay que vivirlas porque se sustentan sobre todo en el ejemplo que recibe. El tiempo que pasemos con nuestros hijos en su infancia ayudándoles a crecer como personas y sirviéndoles de patrón no lo suplen de ninguna manera guarderías, ni profesionales por muy cualificados que estén básicamente porque ni la motivación del emisor ni del receptor es la misma. El vínculo emocional existente entre padres e hijos, nada, ni nadie lo puede suplir cuando hablamos de educar en valores.

Esta situación se agrava desde la incorporación de la mujer al mercado laboral. Nos encontramos cada vez con más niños que crecen sin que ninguno de sus padres les pueda dedicar el tiempo suficiente en el día a día. Esta incorporación se ha hecho sin una revisión de normas y usos que anticipara y aminorara sus impactos. Éste es uno de ellos, otro evidente es que es que cada vez nacen menos niños.

Hoy en día tener más de un niño es toda una aventura. Y esto ya es algo que nos afecta a todos, también a los que parece que este debate no les interesa o no está dentro de sus prioridades. Pues, señores y señoras empieza a ser muy preocupante. El mundo de hoy es bastante impredecible, pero la demografía suele acertar. Sabemos que en el año 2050 se espera que casi un 50% de la población española sea mayor de 50 años. Son muchos los que anticipan problemas sociales y presupuestarios. ¿Qué hacer ante ello? Rafael Martínez, en su libro el Manual del Estratega, hablaba de que para hacer buena estrategia eran necesarias la anticipación, la adaptación y la acción. Anticipar no nos hemos anticipado mucho, pero ya no podemos ignorar la realidad. Adaptarse, vamos comprobando que por sí mismo no es ya suficiente y que tiene efectos secundarios poco deseables. Hay que actuar, que implica siempre cambiar las reglas del juego. Y hay que hacerlo ya.

Sin embargo parece que a nuestros políticos, que son los delegados para actualizar esas reglas, esto no es algo que les preocupe demasiado. Seguimos viviendo en la inconsciencia… en el corto plazo… ¿por qué digo esto?. Soy de la opinión de que tenemos un gran problema como sociedad y que el cambio debe acelerarse. Esto solo se consigue aplicando políticas activas que favorezcan la corresponsabilidad familiar entre hombres y mujeres y que ayuden a las familias a tomar la decisión de tener más hijos, y a las empresas a superar una herencia de gestión masculina y de espaldas a la realidad familiar. Con ello abordaríamos dos problemas muy importantes como es la educación en la diversidad e igualdad y el de la demografía.

Esto ya se ha hecho en otros países sin embargo en el nuestro hace muy poco se ha vuelto a aplazar: La ampliación del permiso de paternidad se amplia por cuarto año. En el año 2007 la ley de igualdad reconoció por primera vez en España el derecho de los padres a disfrutar de un permiso propio e intransferible por el nacimiento de un hijo. Y aquí está la clave en que el permiso sea intransferible y remunerado al 100%. Entonces se establecieron 13 días a cuenta de la Seguridad Social y dos a cargo de la empresa. En 2009, el Congreso aprobó ampliar este permiso a cuatro semanas y fijó enero de 2011 como fecha de entrada en vigor de esta medida. Los sucesivos gobiernos lo han aplazado y siguen haciéndolo, no existe voluntad política para ello.

Es cierto que la crisis ha sido buen argumento para paralizar cualquier medida que parezca arañar la productividad de las empresas. Pero me pregunto si esto no es una trampa que nos puede convertir en una sociedad de segunda en las próximas décadas. Pues la economía del futuro va a depender menos de las horas aplicadas que del talento, iniciativa y motivación que los profesionales quieran llevar al lugar de trabajo. El valor no será tan proporcional a las horas x persona, salvo en las economías más atrasadas.

Veamos algo sobre quienes como país sí están entendiendo las cosas así y actuando en consecuencia. Las políticas de igualdad tienen como objetivo que los hombres participen más en el cuidado de sus hijos y en las tareas del hogar. Islandia es uno de los países que tiene una normativa sobre el permiso de paternidad más progresista. divide el permiso en tres partes iguales: tres meses para la madre, tres meses para el padre y otros tres a repartir según prefiera cada pareja. A lo largo de la última década, el éxito de esta política ha sido rotundo. Diversos estudios muestran que el 90% de los hombres islandeses disfruta como mínimo de los tres meses de paternidad que le corresponden y, antes de la crisis, algunos incluso lo alargaban un poco más. Indican que estos cambios han mejorado la reinserción de la mujer en el mercado laboral e incluso la fertilidad, que es de 2,1 hijos por mujer, según datos de 2007. Así como también se señala que es posible que en la actualidad más padres que nunca jueguen un papel más activo en el cuidado de sus hijos pequeños y que ello ha servido para equilibrar en mayor medida el rol entre los hombres y mujeres en el mercado laboral.

Os dejo un interesante estudio hecho por diversos profesores de Economía de la Universidad Complutense y de la de Antonio Nebrija sobre El permiso de paternidad y la desigualdad de género en el que podéis comprobar la situación existente en 27 países y argumentos que defienden que estas políticas pueden ser perfectamente viables para una sociedad como la nuestra.

Hoy, día de la mujer trabajadora, deberíamos reflexionar sobre lo siguiente: lo importante no es el día de la mujer trabajadora, lo importante es el día a día. Nuestra sociedad necesita un cambio, un cambio de nuestro día a día. Para que un cambio se produzca se necesita una fuerte motivación. ¿No es suficiente motivación el dejar una sociedad mejor a nuestros hijos?



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Primero aprende y solo después enseña

Un tema de mucho interés y en el que en mi opinión se debería profundizar mucho más de lo que se hace por el bien de la calidad en la formación de nuestros estudiantes. ¿Hasta qué punto en nuestro país se está vaciando y descuidando el contenido de las materias en la formación universitaria recibida, en aras y en beneficio, del continente, es decir de las ciencias llamadas de la educación que estudian como transmitir dicho contenido, psicopedagogía, didáctica.¿Hemos pasado del blanco al negro, como solemos hacer? ¿No hemos sabido encontrar el punto de equilibrio? ¿Como dijo Hannah Arendt: la pedagogía se emancipó de la materia que se va a transmitir? Un asunto para reflexionar…

 

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Primero aprende y solo después enseña

El informe de los inspectores educativos de la Comunidad de Madrid sobre el desastroso nivel de conocimientos culturales positivos de los licenciados en Magisterio ha sacado a la luz un “secreto” bien conocido en las aulas universitarias españolas en general y en las de las Facultades de Formación del Profesorado en particular. Y los que hemos tenido contacto con ese problema de manera directa y fehaciente podemos dar fe de ello por experiencia propia.

Lo más preocupante de algunas reacciones al informe por parte de los afectados es la negativa a contemplar el núcleo del problema: que la formación universitaria recibida ha descuidado gravemente los fundamentos disciplinares (el conocimiento derivado del cultivo de las disciplinas científico-humanísticas: historia, matemáticas, literatura, biología…) en beneficio del saber formal y procedimental de las “ciencias de la educación” (teorías psicopedagógicas, doctrinas didácticas, praxologías docentes…). Tal es el caso de la reacción de la alumna mencionada en el artículo de este mismo diario (Un fallo docente desde la base, 14 de marzo de 2013) que desconocía la ubicación de los ríos Ebro, Duero y Guadalquivir: “A mí no me tendrían que preguntar los ríos de España, es mucho más importante que evalúen mi capacidad para enseñárselos a un niño ciego”.

Se trata de una respuesta asombrosa e inquietante por su patente desafío a toda lógica intelectual humana (¿cómo enseñar algo a un alumno ciego si no se sabe hacerlo a uno vidente?) y también al principio básico de la pedagogía más clásica y ya casi bimilenaria: Primum discere, deinde docere (primero aprende y solo después enseña). Un principio, por cierto, remarcado una y otra vez por los mejores pedagogos y psicólogos de la educación que han abordado el problema. Así, por ejemplo, se expresaba Richard S. Peters, famoso director del Institute of Education de la Universidad de Londres, allá por 1977: “Si hay algo que debe considerarse como una preparación específica para la enseñanza, la prioridad debe darse al conocimiento exhaustivo de algo que enseñar. Un profesor, en la medida en que está vinculado a la enseñanza y no ya a la terapia, la socialización o el asesoramiento sobre oficios y carreras, debe dominar algo que pueda enseñar a otros”. Y así corrobora ese aserto algunos años después una figura como Margret Buchmann desde una institución homónima de la Universidad de Michigan: “Conocer algo nos permite proceder a enseñarlo; y conocer un contenido disciplinar en profundidad significa estar mentalmente organizado y bien preparado para enseñarlo de manera general. El conocimiento de contenidos disciplinares es una precondición lógica para la actividad de la enseñanza; sin él, las actividades de enseñanza, como por ejemplo hacer preguntas o planificar lecciones, están colgadas en el aire”. Sigue leyendo

“La educación debería liderar el cambio, pero es la institución más obsoleta”

Interesante post, del que a pesar de trasladar una sensación negativa de nuestra sociedad, me quedo con la lectura positiva: existe un camino y el camino reside en nosotros mismos. Esta crisis debe de servirnos como catársis colectiva para reaccionar individualmente y ese cambio sólo es posible a través de la educación. Los problemas surgidos en una casa en la cimentación difícil solución tienen a través de simples obras de reforma. La única solución es derribarla y volver a construir otra. La educación es el cimiento de nuestra sociedad. Hasta que no interioricemos esta idea y le demos la importancia que realmente tiene, seguiremos en un proceso degenerativo en la misma. Resumen en frases destacadas:

  • Sólo hay dos cosas que pueden hacer que el mundo se transforme: un cambio personal y una nueva educación.
  • Hoy la educación está al servicio del poder y las empresas.
  • El espanto de la escuela es que el profesor se pone un uniforme interior, y al dar clase deja de ser persona.
  • Hasta hoy solo hemos conocido revoluciones políticas e ideológicas, y lo que ahora ocurre es una revolución de la consciencia.
  • Nuestros problemas sólo pueden ser resueltos con una conciencia distinta de los que los ha creado. La educación, debería ser la institución que liderara este cambio.
  • La educación cambiará, si es que cambia, porque cambian los individuos.
  • Hoy en día la política no tiene poder…el poder económico el que controla todo, y la educación es su socio invisible…
  • La nave del sistema patriarcal, que construimos hace miles de años, ya no funciona. No debemos preocuparnos por que se hunda o no el barco, debemos preocuparnos por encontrar el barco salvavida.

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“La educación debería liderar el cambio, pero es la institución más obsoleta”

El psiquiatra chileno Claudio Naranjo (Valparaíiso, 1932) es una de las figuras más relevantes del humanismo contemporáneo. Aunque se dio a conocer por sus trabajos en torno a la terapia gestalt y el eneagrama de la personalidad, desde finales de los noventa ha centrado sus estudios en el ámbito de la educación. Pese a tener ya 80 años, Naranjo escribe una media de dos o tres libros al año y sigue impartiendo conferencias en todo el mundo.

En su última visita a Madrid, Naranjo atendió a El Confidencial en un pequeño piso del barrio de Ibiza, donde suele pasar las noches cuando visita nuestro país. El psiquiatra no necesita hoteles: en casi todas las ciudades tiene admiradores que le ofrecen techo, amistad y le siguen a todas partes. En cierto modo Naranjo parece un profeta, aunque él nunca se definiría como tal. Su misión, en cualquier caso, sí la tiene clara: trasmitir la idea de que es necesario cambiar este mundo, y de que ese cambio tiene que empezar en nosotros mismos.

Sólo hay dos cosas que pueden hacer que el mundo se transforme: un cambio personal y una nueva educación“Las personas están mal”, explica Naranjo, “y sufren en parte porque no saben que sufren”. Esta desazón vital, cuenta el psiquiatra, hace que aparezcan la depresión, las enfermedades psicosomáticas y se pierda la motivación y el sentido de la vida. “Hay malestar”, asegura, “pero el malestar no llegará más lejos mientras no se transforme en algo más”. En su opinión, sólo hay dos cosas que pueden hacer que el mundo se transforme: un cambio personal y una nueva educación. Sigue leyendo

Los hackers de hoy, cada vez más jóvenes

Interesante artículo para reflexionar. La evolución es fundamental, sin embargo la evolución sin control puede convertirse en un caos, en arma arrojadiza. Todo pasa por la educación. Hasta que no interioricemos la necesidad y el hambre que tiene esta sociedad de educación  los avances socio-económicos alcanzados pueden volverse en nuestra contra. Socialicemos y eduquemos en valores…

Niños de tan sólo 11 años están escribiendo códigos informáticos malignos para hackear cuentas en sitios de juegos y redes sociales,aseguran expertos.  Hacker

Un informe de la compañía de antivirus AVG muestra evidencia detallada de los programas para “robar” monedas virtuales.

La empresa señaló que los niños deben ser educados acerca de los “errores y aciertos” de estos tipos de programación.

“Mientras las escuelas sigan educando para la programación a niños que aún no comprenden el impacto de lo que están haciendo, esto va a continuar en aumento”, explica Yuval Ben-Itzhak, jefe de tecnología de AVG. Sigue leyendo